Odio, pero odio de verdad que me hagan dudar sobre cosas que creí tener claras sobre mí. Me saca de quicio.
El jueves hicimos previa en lo de mi amigo, con él y una amiga suya. (Argentina ella).
Un rato después de estar conversando dijo que los uruguayos somos todos iguales, que ninguno somos capaces de aceptar nuestra homosexualidad y nos parece más leve decir que somos bisexuales. Por lo menos de los que ella conoce.
Ésto era lo que yo hablaba la otra vez, en esa entrada complicada de entender entre letras y letras.
La mina es estudiante de psicología, y como buena estudiante de esta carrera, empezó a analizar un poco todo.
Hizo un par de preguntas puntuales: la relación con mi madre, con mi padre, mi situación familiar y en cuanto a mis "amores". Remató todas mis respuestas con un "Sos re torta".
Más que reírme no hice, no estaba de acuerdo con lo que ella decía, pero entendía porqué creía eso. Lo peor fue querer aclararlo. Me enrollé sola. Terminé diciendo como que me obligo a estar con un tipo. Como que me "gustan", pero es más admiración que atracción. Obviamente, no me di cuenta que había dejado en claro eso, hasta después de decirlo. Y lo que me dio más vergüenza fue tener que admitir que mi problema con los hombres es sexual, que hasta el jueguito previo está todo bien, pero a más de eso me da embole llegar.
Claro, hasta el momento no tenía un punto de comparación como para decir "Ok, me gusta más ésto que aquello".
Más tarde, y sin quemarme la cabeza salimos a bailar. Al fin de la noche, entre alcohol, fotos y cachondeo admití que me gustaba la muchacha y terminamos con un par de besos bolicheros. La noche no terminó ahí. Fuimos al parque, a la rambla y nos quedamos a dormir en lo de mi amigo. Creo que me lo venía venir desde el momento en que se me invitó a quedarme... llegó el momento en que tuve mi punto de comparación. Y ¡¡para qué!!.
Ya digo, odio que me hagan dudar sobre algo que, creo, tenía claro. Pero ahora, teniendo estos "puntos de comparación" (y pese a mi inexperiencia) podría decir perfectamente, que pese a todo, prefiero estar con una muchacha que con un tipo.
Obviamente, no voy a quemarme más la cabeza de lo que ya me la quemé. Sé que puede haber sido una excepción, (porque es divina, tierna, y bastante muy atenta) y puede también que me siga obligando a estar con personas con la que no me apetece estar con la esperanza de que "capaz, que esta vez...", por simple admiración.
Ya está. Me duele la panza, y estoy bastante satisfecha con todo.
Creo que ésto fue lo más raro que me ha pasado en lo que va a de enero (y bastante loco para mí).
Pero en fin, lo hecho, hecho está, y no me arrepiento de nada, porque como ya dije: la pasé genial.
Creo que por un tiempo no me voy a hacer este tipo de planteos, por eso quería descargarme ahora.
Utilizaré la trescientas mil etiquetas correspondientes a esta entrada y publicaré. Y ahora sí, nos leemos, queridos bloggers. Bienvenidos sean sus comentarios.
P.D: Tal vez les resulte un poco extraño, porque últimamente me venía refiriendo a muchachos. A mí también me parece extraño. Pero ta C: